jueves, 17 de marzo de 2011

Hablemos de pollas

Hoy me he encontrado con este documento, en el que se realiza una comparativa visual por países de la media del pene de sus ciudadanos.

Las pollas, la Ley de Godwin ibérica, ejercen un influjo gravitacional en toda conversación sólo comparable a Belén Esteban. Todo tiende a la polla, y, por tanto, me voy a permitir extrapolar la situación geoestratégica actual en base a la dotación cimbrélica de los ciudadanos de éste, nuestro planeta. Fuck you, Samuel Huntington.

  • Los aviesos terroristas del Eje del Mal, en el que, por convención, se incluyen Irak, Irán, Corea del Norte, Libia, Siria y Cuba, gozan de un cíclope del amor varias tallas superior a la media de Estados Unidos. Evidentemente, no se trata del petróleo, ni de restablecer democracias que limpien esos territorios de vetustos y anquilosados regímenes opresores.
    Hablamos de envidia, de la insoportable sensación de que bajo esas túnicas ajadas y polvorientas y esos pantalones habaneros, badajean las auténticas armas de destrucción masiva, esas que podrían hacer tambalear la sociedad occidental cuando los infieles fecundaran a nuestras mujeres, que, incapaces de hacer frente a tamaña tentación (valga la redundancia), caerían en sus redes y sus camastros.
    Bien es cierto que no hay datos sobre Corea del Norte, pero ni falta que hacen. Su líder es un señor feo, bajito y con gafas. Si un tío con esas pintas es capaz de movilizar a millones de soldados para que desfilen ante su estrábica mirada, es que, copón, tiene unos huevos de padre y muy señor mío.
  • Los países que más inmigrantes aportan a nuestra querida piel de toro son, por este orden: Marruecos, Ecuador, Rumanía y Colombia. Supongo que ya habrá adivinado, querido lector, que todos ellos gozan de un potencial amatorio superior a la media ibérica.
    ¿Miedo a que los inmigrantes nos quiten el trabajo? No, a menos que seas Nacho Vidal.
    Miedo a que los inmigrantes nos dejen en ridículo. Eso es lo que tenemos.
    Seguro que algún avezado lector tocapelotas se apresura en decir: "No, que yo soy muy listo y he visto que los rumanos tienen una media inferior a nosotros, mimimimimimimi". Eres un listo, sí. Ve tú a preguntarle a una horda de rumanos cuánto les mide, valiente. ¿O acaso crees que José Luis Moreno recibió tamaña paliza porque querían robar en su casa? NO. Les preguntó por su dotación carajística, pensando que todos los europeos del este eran tan bisoños como Martin Czehmester.
  • Nuestros vecinos portugueses ni siquiera se atreven a contestar a la pregunta, por miedo a ahondar aún más en su complejo de inferioridad sobre el macho ibérico. El mismo complejo de inferioridad que los españoles sentimos hacia los franceses, un país donde sus ciudadanos deben poseer importantes estiletes de la pasión, y no hay más que ver a su Presidente y a la Primera Dama. No hay otra explicación posible, ni erótica del poder, ni ostias.
  • No deja de ser sorprendente la acumulación de superdotados en el arte del fornicio en centro y sudamérica. Colombia, Venezuela, Ecuador y Bolivia nos dan sopas con ondas. Ahí donde los ves, los pequeños y menospreciados indios son la envidia de la estirpe aria. ¿Por qué? Preguntaréis. La respuesta, no por esperada, es menos clarificadora: la cocaína provoca que crezca el falo. Eso es un hecho.
    Nuevamente, el imperialismo yanqui oculta bajo su manto de hipocresía puritana en forma de guerras contra el narcotráfico lo que no es más que simple y atroz envidia.
    Hay que comprenderles, animalicos. ¿Qué puede pensar un ciudadano con un pene pequeño cuando se ve rodeado de potencias fálicas de la talla de Canadá y Méjico?
    Y esto nos lleva al siguiente punto.
  • "La democracia ha roto la penúltima barrera", decían unos; "Es el paso definitivo en la carrera que emprendió Rosa Parks ", otros; "Esto demuestra que el mundo puede ser un lugar mejor", los más optimistas.
    Estados Unidos había elegido a un presidente negro. O casi negro, vaya.
    ¿Prueba de madurez democrática?¿Las diferencias sociales habían pasado a mejor vida?
    No. Querían un presidente negro para que, al menos, el primero de sus representantes pudiera plantar batalla. Que el mundo no nos vea como a un país de pichacortas, diantres. Barack, demuéstrales de qué pasta estamos hechos.
En definitiva. Que el tamaño no importa, puede ser, pero que si todos tuviéramos la polla igual de grande habría menos conflictos en este mundo, como que hay Dios.

P.D: Quisiera agradecer a un gran artista su inspiración. Gracias, Leonardo.

3 comentarios:

  1. creo que este mapa me sera de gran utilidad para elegir los proximos destinos profesionales.

    By the way, gran texto ;)

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  2. Puedo prometer y prometo, querida Carol, que estuve a punto de hacer mención a tus aventuras senegalesas, pero como aspiro a un público universal no puedo perderme en localismos personales.
    Espero que lo entiendas y perdones.

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